A veces el mejor regalo que le podemos hacer a alguien en momentos de dolor, de frustración o de soledad es abrir nuestro corazón y dedicar un tiempo para solo escucharles.
En silencio, sin interrumpir y prestándoles la mayor atención e interés.
Sin juzgar lo que nos digan,
solo permitirles que depositen algo de su carga en nosotros.
Esos momentos que brindamos a los demás, a veces son justo lo que el otro necesita.
Podemos ser el remedio a muchos males,
si estamos dispuestos a donar con cariño parte de nuestro tiempo.
escucha alma
martes, 19 de julio de 2011
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)








0 comentarios:
Publicar un comentario en la entrada